VILLA MERCEDES
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ESCUDO LOGO MUNICIPAL
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HERÁLDICA
Forma: elipse cortado filiera terciada en faja de azur celeste y plata. Trae en el primer cuartel sobre tapiz de azur celeste un sol pleno de plata en jefe. Trae en el segundo cuartel sobre tapiz de sinople a la diestra cuatro árboles foliados de sinople y tronco de su color invadiendo el cuartel superior al pié de un río caudal de azur. A la siniestra una muralla almenada de piedras de sable masonadas de su color con una bandera ondeante terciada en faja de azur y plata en la primer almena asta de sable. Al pié de la muralla un bovino pasante de plata y sable orientado a la diestra.
SIMBOLOGÍA La muralla simboliza a un fuerte que nunca existió pero que le dió nombre al principio a la ciudad "Fuerte Constitucional" que lleva la bandera argentina en lo alto. La arboleda y el campo verde la vegetación del valle al borde del Río Quinto y la vaca su riqueza pecuaria. Tanto los colores del borde como la bandera del fuerte refuerzan su pertenencia a la nación
LOGO MUNICIPAL De forma oval filiera de sable presenta los mismos elementos que el escudo pero en espejo: la muralla o fuerte está a la izquierda, el vacuno está orientado a la derecha sobre campo de color verde oliva. Lleva un lema en orla superior de calidad de letras capitales ariales de sable y otro inferior toponímico de lo mismo.
Creado en el 2006 para conmemorar sus 150 años de vida lleva el nombre de la ciudad en color castaño, 150 años en negro sobre una guitarra estilizada en verde que representa el ferrocarril y el mapa ciudadano. |
| HISTORIA del ESCUDO | |
| BANDERA | |
| Más Información | |
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HISTORIA
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Fundada
en 1856, es la segunda ciudad en importancia de la provincia. Somos
hijos de una ciudad que está llegando a su Sesquicentenario, y pensamos
que quienes la fundaron respaldados por una ansiada Constitución, ya
avisoraban un país que “caminaba en medio del perfecto desarrollo físico
y moral”. El
Gobernador Justo Daract, su fundador tenía como propósito crear y
sostener instituciones, basadas en Juan
Esteban Pedernera, su cofundador expresaba “Ha desaparecido el poder
de las bayonetas, la fuerza moral nos rige…” La
historia de la conquista y colonización española se retrotrae en la
región al siglo XVI, en que la zona de Cuyo es sojuzgada desde Ellos
fueron levantando pequeñas ciudades, modestas pero con las
instituciones mínimas que exigía la legislación Indiana, para
conformar un espacio donde se asentaban los blancos en representación
de la corona española: primero Mendoza y San Juan y en 1594 la ciudad
de San Luis Históricamente
la región de Cuyo está integrada por estas tres ciudades cabecera,
alrededor de las cuales fueron surgiendo pequeños caseríos. Nos
referimos a hechos acaecidos durante los siglos XVII, XVIII y primeras décadas
del XIX. Recordemos
que San Luis fue fundado en la ancha franja fronteriza que separaba las
poblaciones blancas de las indias, por lo tanto era tierra de malones,
cautivos, tolderías tierra adentro y pobres fortines aislados en el
desierto. Las
relaciones entre ellos fueron buenas (a veces por motivos comerciales),
o malas, de acuerdo a las épocas y circunstancias, pero los indios
siempre, desde los inicios de la conquista hasta fines del siglo XIX
estuvieron presentes en la historia de San Luis. Si
hacemos un seguimiento cronológico del acontecer de esta región
podemos decir que hacia la mitad del siglo XIX se inicia una nueva
época. La cual puede ser llamada con justa razón: la etapa
constitucional. A
partir de la jura de Entre
las primeras medidas tomadas se trata de hacer lo mismo con los
gobiernos provinciales. Por
esa época se decide fundar hacia el 1 de diciembre de 1856 un nuevo
pueblo de tinte cívico militar a unos Se
le dio el nombre de Fuerte Constitucional , hecho que llevó a muchos
historiadores de épocas ya superadas a considerar que esto se hizo en
base a un supuesto Fuerte que habría existido antaño en este lugar,
que era llamado Las Pulgas. Hoy está completamente descartada la
existencia de este fortín, ya que no hay ningún documento,
cartografía o testimonio que lo avale. La
nueva ciudad se asentó sobre la margen izquierda del río Quinto (el
antiguo río Popopis aborigen) y uno de los objetivos de su presencia
fue fortalecer la frontera contra los indios ranqueles. Fueron
sus primeros habitantes españoles y criollos bien mestizados que
provenían de San Luis, El Morro, San Lorenzo del Chañar y estancias de
los alrededores. Su
demarcación se hizo con reminiscencias de las viejas fundaciones
indianas, con una Plaza (hoy Lafinur) alrededor de la cual de instalaron
precariamente las instituciones fundamentales, las autoridades
comunales, y A
los pocos años (1861) se le cambió el nombre por el de Villa de
Mercedes, en homenaje a Por
entonces la población ya contaba con la “Escuela de varones”, logro
que le debemos a las gestiones realizadas por el General Juan Esteban
Pedernera, que conciente de la importancia de proveer de educación a
una población que nacía con buena estrella y miras de superación,
consiguió los fondos para su creación del Gobierno por entonces de La
escuela estuvo ubicada frente a la plaza fundacional y se constituyó en
la base de Fue
una ciudad que tuvo un crecimiento muy dinamizado a partir de la década
de 1870. Durante esos años se duplica la población que en 1869 era de
1569 habitantes. Cuando
llega la primera línea del Ferrocarril en 1875 (el Central Oeste
Argentino), se construyó una estación de trenes a unos cuatro kilómetros
hacia el norte de la ciudad. Se intentaba en un acto de federalismo unir
por ferrocarril las ciudades de Rosario y Córdoba. De este logrado
proyecto se decidió sacar un ramal que pasando por Villa María y Río
Cuarto llegara a Cuyo para absorber toda la producción de esta región.
Así fue como Villa Mercedes se convirtió por unos años en punta de
rieles. Con
él llegaron los inmigrantes, que con sus tradiciones y costumbres
fueron produciendo un giro en la identidad que comenzaba a dibujarse en
la población fundadora, enriqueciéndola y proveyéndola de un
inusitado colorido. Luego
fueron llegando otras vías férreas, como el Ferrocarril Andino, que unía
Buenos Aires aspirando llegar hasta Mendoza. La ciudad portuaria no
permitiría que el centro y el oeste del país se escaparan de su
hegemonía socioeconómica. Los
inmigrantes que comenzaron a poblar nuestra ciudad fueron creando sus
propias instituciones de acuerdo a cada colectividad y con el tiempo,
los hombres y mujeres de diversos orígenes se casaron confundiendo
sangre y retazos nostálgicos de lejanos paisajes con la nueva tierra
adoptada y por siempre amada. Españoles e italianos, franceses, judíos
y árabes. De ellos, los que en mayoría se quedaron para sembrando su
progenie, fueron las dos primeras colectividades. La
presencia ferroviaria dibujó el perfil de la ciudad que tendríamos:
una ciudad larga con un extremo histórico (el centro) y otro puramente
comercial (la estación). En un principio, realmente dos pueblos
distintos. En
este último y por tal razón fue surgiendo otro asentamiento, que tuvo
primero sus negocios, fondas y depósitos y luego se levantaron las
viviendas de las familias de estos trabajadores. Esa
gente fue generando la respuesta a sus propias necesidades. En el
aspecto religioso fue el matrimonio Olivera, el que trajo una imagen de
San Roque a su casa, que comenzaron a venerar los vecinos. Allá
por 1890 se rezaba una novena en su honor. De
todos ellos surgió la idea de levantar una capilla al santo, la cual
comienza a construirse en 1907 y encontramos abierta ya en el 13. Hacia
la década del 30 se construye el templo que se inaugura en 1934. Corría
el mes de julio de 1875 cuando se conforma Se
determina que el área céntrica que contenía 20 cuadras cuadradas
estaba limitada por las calles Las Heras al este, Gral. Paz al oeste,
Catamarca (hoy Miguel B. Pastor) al sur y Buenos Aires al norte. Ya
en esa época se advierte un corrimiento del eje central desde La
primera calle que se abrió al tránsito entre los dos extremos poblados
fue llamada calle 3 de Febrero (actual Pedernera). También
El
Presidente Nicolás Avellaneda, con su ministro Julio Argentino Roca
concretan la conquista del Desierto que exterminó las etnias indias de
toda la pampa, silenciando la voz aborigen, sesgando la vida de miles de
personas que en realidad lo único que deseaban, en el fondo de sus
interminables luchas de varias centurias era seguir viviendo en sus
tierras, sin guerras ni miserias, reclamando el derecho de todos los
seres humanos: vivir en libertad y con dignidad y respeto a su cultura. Pero
el proyecto de transformar a Aquellos que se salvaron de las grandes matanzas merodearon llenos de pavor y resignada desesperación por sus muertos, por las antiguas tierras fronterizas y sigilosamente se fueron mimetizando en los pueblos, asentándose en los barrios más alejados de Villa Mercedes, (entre otros), sembrando sus semillas en casamientos, que luego de generaciones, disimularon y silenciaron el mestizaje producido
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Más Información |
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Página web |
http://www.villamercedes.gov.ar/ |
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LA CALLE ANGOSTA |
Por
detrás de las vías del tren, justamente a la altura del edificio de la
actual estación, se fue configurando un angosto pasaje, por donde pasaban
los carros y carretas que traían la producción del norte de la provincia
para ser embarcado en los trenes que la llevarían fundamentalmente hacia
Buenos Aires. Estos venían por la calle de los Álamos, pasaban por ese
sendero para salir a la calle ancha, como se conocía a la calle Tres de
Febrero (hoy calle Pedernera). Esta
calle (tras las vías) se hizo más angosta cuando el ferrocarril tendió
un alambrado que le quitó varios metros de ancho. El Intendente Olloqui
intentó acordar con las autoridades del ferrocarril la cesión de seis
metros para hacer posible la circulación de las grandes carretas, pero sólo
se logró el ensanchamiento en dos metros. Su
extensión la fijó la habilitación de dos pasos a nivel, el de la calle
Belgrano y el de los Álamos, y quedó finalmente conformada hacia 1922
cuando se levantó el Molino Fénix. A
la vera de esta calle, en el frente norte se fueron construyendo casas de
arquitectura modesta, de líneas muy simples, algunas con jardines al
frente. Ellas pertenecían en su mayoría a empleados ferroviarios, que
buscaban la cercanía a su lugar de trabajo. Eso le dio la identificación
de ser la calle de una sola vereda. Según
los testimonios esta calle tuvo diferentes nombres, lo cierto que pese a
esas denominaciones la identificación que prevaleció fue la de “Calle
Angosta” . Calle
de boliches, cuya característica era la existencia de almacenes de ramos
generales donde durante el día iban a hacer sus compras las mujeres del
barrio, se convertía a partir del atardecer en una parada para conversar
cosas de hombres, cuando los ferroviarios terminaban sus tareas en la
estación. Esas
reuniones por lo general no se hacían frente al mostrador, las señoras
desaparecían después de las seis de la tarde, pues ya sabían que
entonces el espacio era para sus hombres. Esos negocios tenían a veces un
cuartito interior, donde había algunas pocas mesas donde ellos tomaban un
vino y tocaban la guitarra . Allí nació una hermosa costumbre, la de
cantar música cuyana, convirtiéndose esos lugares en un verdadero
refugio de tonadas y cuecas cuyanas. Entre
estos boliches estuvo el de don Cándido Miranda, parte del cual es
atesorado por los descendientes de Don Cándido, el de don Manuel, que tenía
también cancha de bochas, el de don José Orozco y el del “Turco”
Abrahán. Cruzando las vías, por la calle ancha, como se llamaba a la
calle París (actual calle Aviador Origone) y calle San Martín había
otro boliche muy concurrido, era el de don Calixto María padre del
prestigioso músico Félix Máximo María. Más de cien años han transcurrido desde entonces, pero esta es una tradición valiosamente guardada en la memoria de los villamercedinos, a lo que se debe sumar que esta calle y sus especiales características lograron trascendencia, hasta en el exterior cuando José Adimanto Zabala escribió la cueca “Calle Angosta” que cantaba con Alfredo Alfonso. Esta obra se fue constituyendo en el himno que le otorgó identidad propia a este espacio de la ciudad.
El
fondo musical es "la Calle Angosta" |